


No te compares con otro,
sino con quien eras antes
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By Ana Zaz

“Por fin”, es la expresión que muchos de nosotros dijimos cuando se acabó el semestre, cuando entregamos el último proyecto o presentamos el último examen. Es en ese instante donde la gratificación de tanto esfuerzo y horas perdidas de sueño se convierten en alegría y satisfacción que recorre todo nuestro cuerpo.
En la entrega de resultados, recibimos la evidencia de nuestro esfuerzo, las calificaciones finales, el momento donde inevitablemente comparamos nuestros resultados con el compañero, donde a veces nos hundimos en pensamientos en los que no valoramos nuestro trabajo o incluso a nosotros mismos.
Es fundamental reconocer nuestro esfuerzo durante todo este periodo, es importante para seguir con lo que viene y con lo que enfrentaremos en un futuro; principalmente en nuestra vida profesional, donde nos enfrentaremos a retos desafiantes de diferente manera .

Algo que nadie nos dice es que cada persona va creciendo, aprendiendo y desarrollándose a su ritmo. Debemos sentirnos satisfechos de lo que logramos, sabiendo que la próxima vez seremos mejores, porque lo importante es no detenerse, ya que la suma de tus esfuerzos será lo que te defina a lo largo de tu vida.
Antes de mirar tus logros de manera numérica, piensa en todas las habilidades que desarrollaste, nuevos conceptos que utilizaste, las personas que conociste que te hayan enseñado algo más allá de lo académico, esas personas que no necesariamente se convirtieron en tus amigos, sino que estuvieron para dejarte alguna lección o aprendizaje de la vida, los maestros que inspiraron a mejorar, crecer y querer aprender con sus conocimientos y sabiduría
Son miles de experiencias que viviste durante estos meses y es importante reconocer y reflexionar cómo hemos crecido en cada término de periodo, cuánto hemos aprendido, madurado y desarrollado; sentirnos orgullosos de la persona en la que nos vamos convirtiendo.
Recordemos que al final de cada etapa la única persona con la que tenemos que compararnos es con nosotros mismos y saber que al final todo esto es para superarnos, perdonar nuestros errores, y seguir desarrollándonos.
Será próximamente un nuevo año, con nuevas vivencias y momentos, cada día será una nueva oportunidad para trabajar en una nueva y mejorada versión de nosotros.
